JESUCRISTO APELATIVOS Y TÍTULOS :

Jesucristo : Las Escrituras aplican diversos títulos a un aspecto al Señor Jesús. Cada uno de ellos apunta a un aspecto determinado de su carácter, su misión o su gloria. Los principales son los siguientes: 

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Quien es

 

Alfa y Omega. El Señor es, para todas las cosas “Principio y fin …”el primero y el último  Ap. 1:8, 11; 21-:6. Juan identifica a ese Todopoderoso  como el  “Señor Jesus” Ap. 22:12-13,20. Esta expresión tiene su origen en el AT. pues Dios dice: “Yo soy el primero y yo soy el postrero” Is. 41:4; 44:6; 48:12.

Cordero : Juan el Bautista, para señalar la persona y obra del Señor Jesucristo, le llamó “el Cordero de Dios”, que quita el pecado del mundo Jn. 1:2,36. Veintiocho veces de Apocalipsis. Este título se relaciona con la gloria que produce al Señor Jesús precisamente su humillación y muerte en la cruz por los pecados y, al mismo tiempo, la suprema dignidad que por esa causa Dios le ha concedido. En Ap. 5:5 se le anuncia a Juan que “el León de la tribu de Judá, la raiz de david” había vencido “para abrir el libro y desatar sus siete sellos”, pero cuando el apóstol se vuelve para mirar lo que ve “en medio del trono…” y en medio de los ancianos, es “un Cordero como inmolado “, a quien se rinde el mismo homenaje que a Dios. Ap. 5:6,12-14.

El Santo: Este título se relaciona con el nombre de Dios como “el Santo de Israel” Is. 1:4. 5:19, 10:20. y con la profesía del Sal. 16:10 “…ni permitirás que su santo vea corrupción ” Pedro, predicando en Jerusalén, dijo : “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo”. Hch. 3:14.

Hijo de Dios: Cuando el NT presenta al Señor Jesus con este titulo está señalando a la especial relación y posición que tiene él dentro de la Deidad trina. En el dia del bautismo del Señor Jesucristo, Dios dijo abiertamente que él era su Hijo amado, en el cual tenia su contentamiento, lo cual ratificó en el monte de la transfiguración Mt. 17:5. Cristo es el unigenito Hij, que está en el seno del Padre , el único que puede dar a conocer a Dios. Jn. 1:18. El mismo enseño que Dios era su Padre haciendose igual a Dios Jn. 5:18.

Hijo del Hombre: Este título aparece en el libro de Daniel, que habla de un hijo de hombre que venía con las nubes del cielo al cuanl le fue dado el dominio, gloria y reino. Dn. 7:13-14. Posteriormente en el libro apócrifo de Enoc aparace un Hijo del Hombre que es presentado con muchos detalles como el Mesías EN. 46 al 48. En tiempos del Señor Jesucristo, por lo tanto, el título se entendía como perteneciente al Mesías. Con él se apunta hacia el hecho de que él personificala nueva humanidad. Es notable que el Senor Jesus evadía el uso del título de Mesías, pero empleo el Hijo del Hombre, que come y bebe, Lc. 7:34, el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres Lc. 9:44.

Jesús : Jehova es Salvación, Este fué el nombre puesto por el ángel que hizo el anuncio del su nacimiento “Y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. ” Mt. 1:21, Lc. 1:31. Era un nombre muy utilizado en los judios Josué, Jesúa, pero tomaría su verdadera significación en la obra que haría el Señor para la salvación del mundo. 

Jesus Nazareno : Se le llamaba de esta manera para distinguirlo de las demás personas que usaban el nombre de Jesús. Pero algunos lo aplicaban con cierto sentido despectivo, por ser Nazaret un lugar sin importancia. Por eso lo incluyeron en el letrero que se puso sobre su cabeza en la cruz Jn. 19:19. Pero el Señor Jesús no se avergonzó nunca de ser llamado “de Nazaret”, aplicandose el nombre el mismo Hch. 22:8.

Maestro : Esta era una forma respetuosa de llamar a una persona. También se reconocía así su actividad como gran enseñador. El mismo Señor se llamó a si mismo “Maestro” Mt. 23:8. Sus discipulos usaban este apelativo Mr. 11:21. Aun sus adversarios se acercaban a él llamándole con hipocresía “Maestro”. Mt. 22:16, 24, 36.

Profeta: Relacionado con su labor de enseñanza estaba el uso de llamarlo “Profeta “. La gente pensaba que él era un profeta Mr. 6:15, esperando que quizas él  fuera “el profeta que habría de venir”, Jn. 6:14. Cuando entró triunfalmente en Jerusalén. y se preguntó quién era él, muchos contestaron: “…es Jesús el profeta…” Mt. 21:11. El mismo Señor aceptó ese apelativo como aplicable a su persona. Mr. 6:4, Lc. 4:24.

Rabí : Significa “mi maestro”. Era un título honorifico con el cual los judíos llamaban a personas expertas  en la enseñanza de la Torá (la ley). Viene de una raiz hebrea que significa “grande”. El Señor Jesús recibió ese tratamiento Jn. 1:38, 3:2, 4:31, 6:25, 9:2, 11:8, 20:16.

Rey : Además de las profesías del AT, en el anuncio angelical del nacimiento del Señor se hace alusión a esa calidad, …. el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Lc. 1:32-33. Los magos vinieron del oriente preguntando: Donde está el rey de los judíos que ha nacido ? Mt. 2:2, Natanael confesó “Tú eres el REy de Israel” Jn. 1:49, Pablo dijo: preciso es que él reine. 1 Co. 15:25. él es el Rey de reyes y Señor de señores. Ap. 17:14; 19:16.

Salvador : Consiguientemente, en varias ocaciones se le llama el “Salvador” . asi le llamo el ángel cuando anunció a los pastores su nacimiento Lc. . Lc. 2:11. Los samaritanos que se convirtieron dijeron que él era “el Salvador del mundo” Jn. 4:42. Pablo habla del “Señor Jesucristo nuestro salvador…” Tit. 1:4.

Señor : En el lenguaje común se aplicaba este término a toda persona a la cual se le reconocía autoridad y superioridad. Pero más tarde el término devino en una expresión de reconocimiento de la sublime autoridad de Jesús. Sus palabras, entonces, son consideradas como autoridad definitiva, puesto que son “del Señor” 1 Ts. 1:8. Desde el principio de la iglesia, son cristianos aquellos que le confiesan como Señor “…si confesaren con su boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” Ro. 10:9

Sumo sacerdote :  La Espístola de los Hebreos es la que más se resalta el papel del Senor Jesús como sumo sacerdote. Se especifica que su sacerdocio no es el levítico, sino según el orden del Melquisedec, interpretando el Sal. 110:4 Asi, él es el “sumo sacerdote de los viene venideros, por más amplio y más perfecto tabernaculo, no hecho con manos, es decir, no de esta creación” Hc. 9:11. Como resultado de esto, los creyentes tienen hoy un sacerdote que conoce nuestras flaquezas y tentaciones, por lo cual son alentados a acercarse confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracias para el oportuno socorro. He. 4:15-16.

Jesucristo nació en Belén (Mt. 2:1) en el año 4. a.C, Porque decir esa fecha y no por el año primero de la era cristiana ? Porque la persona de Dionisio el Exiguo, muerto en el 550 d. C. a quien se le ocurrió dividir los tiempos en dos: antes de Cristo a.C y después de Cristo d.C, cometió un error de cálculo . Pensó que el señor había nacido en el año 754 de la fundación de Roma, poniendo ese año como el primero de la era cristiana, pero investigaciones posteriores probaron que el hecho ocurrió en el año 750. 

En cuanto al dia y el mes, las Escrituras no dicen nada. Es a partir del siglo IV que se adopta por costumbre celebrarlo el 25 de diciembre. Deber recordarse que fue una politica de la iglesia sustituir las fiestas paganas por conmemoraciones cristianas. Para el 25 de diciembre se celebraban las llamadas Saturnalias, que los cristianos cambiaron para conmemorar la llegada al mundo del señor.

La Biblia indica claramente que Jesucristo era de la descendencia del Rey David “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David… Mt. 1:1 y Lc. 1:27 “. Habían pasado ya varios siglos de retorno de algunos exiliados a Jerusalén y, al parecer, los descendientes de David habían venido a ser una familia pobre. Algunos opinan que la genealogía de Lc. 3:23-38 corresponde a los a los antepasados de Maria, la cual entonces, tambien sería descendiente de David.

María la Madre del Señor y Elisabet, la madre de Juan el Bautista, eran parientes Lc. 1:36, pero juan no conoció al Señor Jesús hasta el momento en que se encuentran a orillas del rio Jordán, cuando ya el Bautista llevaba algún tiempo ejerciendo su ministerio y el señor Jesús estaba a punto de comenzar el suyo. Jn. 1:33

El hecho mismo de que trataba de la encarnación de Dios en la persona de un ser humano es el más maravilloso de los prodigios, el gran “misterio de la piedad” 1 Ti. 3:16. Además de la gran cantidad de profecias que anunciaban este acontecimiento, el desarrollo del mismo estuvo rodeado de eventos extraordinarios, como fueron las distintas visiones y anuncios angelicales, maria y a José Mt. 1:20, Lc. 1:26-37, el nacimiento de juan el Bautista y el mensaje de ángel sobre un papel futuro Lc. 1:5-23,39-45, la aparición de la estrella y la adoración de los magos. Mt. 2:1-12. etc.. Además, siendo todavía un recién nacido, fue reconocido como Mesias por pesonajes como Simeón Lc. 2:25-35 y Ana Lc. 2:36-38.

Las escrituras casi no ofrecen detalles sobre esta época de la vida de Jesucristo. Solo se nos narra un incidente ocurrido cuando tuvo doce años, que se quedó en el templo sin que lo supiesen José y madre, que lo encontraron tres días después. La respuesta del Señor ante la reconvención que le hace su madre “Porque me buscaban” No saben que en los negocios de mi padre es necesario estar. demuestra una toma de conciencia de su misión aun en esa edad temprana y , al mismo tiempo, apunta hacia la naturaleza humana del Señor, que era en ese entonces un muchacho que “crecía en sabiduría y en estatura, y en la gracia para con Dios y los hombres” Lc. 2:41-52. Estas palabras hacen énfasis en la humanidad del Señor que, como ser humano, no nació sabiéndolo todo, sino que fue creciendo y aprendiendo.

La imaginación de los hombres, sin embargo, no quiso respetar el silencio de Dios sobre este proceso de su formación humana y se levantaron muchos relatos fantasiosos sobre la niñez del Señor Jesús , que aparecieron en forma de evangelios apócrifos que no merecen crédito alguno.

La Biblia tambien calla conr especto a la educación del Señor. Al no ser de la tribu de Levi (como lo era su pariente Juan el Bautista), no se esperaba que recibiera un entrenamiento especial. No hay alusión bíblica alguna sobre su participación en alguna rabínica. Los niños y jóvenes eran educados por sus padres. La sinagoga , a la cual el Señor era un asiduo asistente, tenía también una función educativa. Las escuelas como tales, surgieron en Israel en el siglo inmediatamente anterior al nacimiento del Señor Jesús, pero es dudoso que existiera una en Nazaret, que rea una localidad considerada sin importancia “De Nazaret puede salir algo de bueno”  Jn. 1:46. el Señor Jesús fue conocido como “el hijo del carpintero” Mt. 13:55, Mr. 6:3, por lo cual hay que deducir que aprendió ese oficio. sin embargo, la extremada religiosidad de Jose y Maria, como se muestra por sus actitudes y palabras registradas en la Biblia, indican que estaban en condiciones de ofrecer al Señor Jesús una formación religiosa muy buena, la cual éste seguramente incrementó con su gran capacidad de aprendizaje, lo cual quedó demostrado en el incidente demostrado en Lc. 2:41-52, cuando sus padres lo encontraron  “sentado en el medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles “. De todos modos, muchas de las palabras del Señor demuestran un conocimiento amplísimo de las enseñanzas de los rabinos de su época.

Después de una vida callada en Nazaret, el Señor tenía unos treinta años cuando comenzó a darse a conocer públicamente. Para ello busco a Juan el Bautista que, al parecer, sin haberle conocido antes, había recibido de Dios la encomienda de anunciar la llegada del Mesías. El encuentro se produjo en el Jordán, donde juan predicaba y bautizaba. Jesucristo quiso también ser bautizado, “más Juan se le oponía diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, y tu vienes a mi ?”. Sin embargo, el Señor Jesús insistió y fué bautizado; al término de lo cual “los cielos le fueron abiertos y vio al Espiritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre El”, oyéndose una voz celestial que testificaba que Jesús esra el hijo de Dios. Mt. 3:13-17.

Después de su bautismo, “Jesucristo fue llevado por el Espiritu al desierto, para ser tentado por el diablo” Mt. 4:1, Mr. 1:12-13, Lc. 4:1-13. Debe notarse que es el mismo Espiritu Santo el que le conduce a la prueba. Allí estuvo sometido a las perversas insinuaciones de Satanás, saliendo vencedor de todas ellas y demostrando la perfección de su carácter.

Inmediatamente  “Jesucristo volvió el el poder del Espiritu a Galilea “, donde “enseñaba en las sinagogas…”, y se difundió su fama por toda la tierra alrededor. Lc. 4:14-15. En un periodo que los evangelios no especifican, pero que pudo haber durado alrededor, sin que sus actividades fueran demasiado abiertas o publicitadas, por lo cual algunos hablan de esa época como la “la del retiro”, porque estaba básicamente enseñando y entrenando a sus discípulos. Pero luego, al asistir a una boda en Caná de Galilea, realiza el milagro de convertir el agua en vino, con lo cual “manifestó su gloria ;” y sus discípulos creyeron en él. Jn 2:1-11. “Vino a Nazaret, donde se habia criado” y allí leyó en la sinagoga un pasaje profético sobre la misión del Mesías, aseverando, para sorpresa de todos, que esas palabras se estaban cumpliendo delante de los presentes en aquellos mismos momentos Lc. 4:16-21. Los que le oyeron, le pidieron que hiciera una demostración maravillosa, a lo cual Jesucristo no accedió, por lo cual trataron de matarlo Lc. 4:22-30.

Como “estaba cerca ka fiesta de la pascua”, jesus fue a jerusalén, donde “haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y a las ovejas y los bueyes; espació las monedas de los cambistas, y volcó las mesas…” Jn. 2:15, alegando que la casa de su padre la habían convertido en “casa de mercado”, Hizo además diversas señales lo cual condujo que muchos creyeran en él jn. 2:15-23. Entre ellos estuvo un afamado maestroreligioso de Israel, llamado Nicodemo, con el cual sostuvo un interesante diálogo sobre el reino de los cielos y la forma de entrar en él. Jn. 3

Algunos eruditos, estudiando los Evangelios sinópticos, piensan que antes de sus actividades en el S del país, se llevaron a cabo las de Galilea, pero es dificil asegurar lo uno de lo otro, porque los evangelistas no tenian guardar por propósito guardar un orden cronológico riguroso en su registro de esta parte de los acontecimientos en la vida del Señor Jesucristo. Sin embargo, las palabras de Pedro en Hc. 10:37  (..lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, despues del bautismo que predicó Juan…) Parecen indicar que el ministerio del Señor Jesucristo comenzó realmente en Galilea.

Toma a capernaum como centro. El intento de asesinato en Nazaret le condujo a mudarse a Capernaum, en la costa No del mar de Galilea. En este lugar, y en sus alrededores, también hizo milagros Lc. 4:23, Jn. 2:12. Entre otros, sanó de una fiebre a la suegra de Pedro Mt. 8:15, Mr. 1:31; Lc. 4:39, hizo que sus discípulos lograran una pesca milagrosa Lc. 5:5-6, curó a un leproso Mt. 8:3; Mr. 1:41; Lc. 5:13, libró a un hombre de la opresión demoníaca Mt. 8:32; Mr. 5:8; Lc. 8:33, y resucitó al hijo de una viuda en Naín. Lc. 7:14. Al difindirse aún más su fama, de todas las partes le traian enfermos, que recibian sanidad. Fue una época de intensa actividad, al punto de que apenas le alcanzaba el tiempo para comer o estar solo en oración.

Usando una barca, se movía de un lugar a otro tratando de alcanzar toda la región. Así al presentarse una tempestad, demostró a sus discipulos que “aun los vientos y el mar le obedecen” Mt. 8:27, cuando repredió a los elementos y éstos se calmaron. Asimismo, caminó por encima de las olas e incluso hizo que Pedro también caminara sobre ellas Mt. 14:25, Mr. 6:48, Jn. 6:19. Hizo también portentos al alimentar a miles de personas multiplicando unos cuantos panes y peces Mt. 14:19, Mt. 15:36, Mr. 6:41, Mr 9:6, Lc. 9:16, Jn, 6:11.

Todas estas y otras manifestaciones maravillosas, él mismo las explicaba como obras que hacia su Padre Celestial, que debían servir como prueba para demostrar la autenticidad de su misión Jn. 5:36. Todas ellas las realizaba, no por el hecho de ser Dios encarnado, sino en su calidad de hombre perfecto, lleno del Espiritu Santo. También Pedro daría testimonino de esto más tarde, cuando predicando en la casa de Cornelio, diría “vosotros sabeís lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan; como Dios ungió con el Espiritu Santo y con poder a Jesus de Nazaret, u cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Hch. 10:37-38”. Cuando el Señor Jesucristo hacia milagros, procuraba evitar que los mismo fueran vistos como un simple espectáculo, o para satisfacer la curiosidad de portentos que tenían los judios. Cuando éstos lo pedian con ese propósito, se negaba a hacerlos.

Su Predicación. Además, los milagros servían de apoyo a su labor de enseñanza y predicación. “Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos”. Lc. 4:15. Su estilo de exposición era sencillo, apelando a cosas conocidas de la vida diaria para con ellas llevar la mente de sus oyentes a grandes y profundas verdades espirituales, llamando siempre la tención al reino de Dios. que era el tema central de su mensaje. El famoso Sermón del Monte probablemente sea una recopilación de enseñanzas del Señor Jesucristo dadas en diferentes ocasiones. Aunque tampoco hay que rechazar la posibilidad de que el contenido de esa porción haya sido repetido en varias localidades Mt. 5,6 y 7. La parábola y las sentencias sapienciales abundaban en su discurso pero, al mismo tiempo, hablaba con un sentido de autoridad nunca antes conocido, al punto de que la gente “se admiraba” de la doctrina del Seµor Jesucristo “Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” Mt. 7:28-29. “Y todos daban su buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salian de su boca” Lc.4:22. Él se preocupaba de aclarar siempre que lo que decía no venía de él, sino del Padre  “Las palabras que yo os hablao, no las hablo por mi propia cuenta, sino de que el Padre que mora en mi”. Jn. 14:10. Ante estos hechos, muchos del pueblo le consideraban como un profeta.

El Señor Jesucristo tomó un grupo escogido  “a los cuales también llamó apostoles”Lc. 6:13, y a ellos comunicaba más amplia e intimamente los misterios de Dios y les fue preparando para que continuaran su labor después de su muerte, resurección y ascensión al cielo. Estos apóstoles no entendian de manera plena lo que recibian en esa forma, pero el mismo Jesucristo les explicó que cuando recibieran el Espiritu Santo tendrían un poder y conocimientos especiales. Los últimos meses de su estadía en Galilea los dedicó mayormente al entrenamiento de estos discipulos. Sabiendo lo que le esperaba en el futuro en Jerusalén, pasaba, además, mucho tiempo dedicado a la oración.

Más importante que sus milagros y su predicacción era la manifestación de su caracter perfecto. Pues su misión era revelar al Padre “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre…” Creedme por las mismas obras ” Jn. 14:9-11. El autor de Hebreos dice que el Señor Jesucristo es el resplandor de su gloria y la imagen mismo de su sustancia. Heb. 1:3. Su absoluta perfección en conducta, palabra y hechos le permitió retar a sus adversarios diciendo. “Quien de vosotros me redarguye de pecado” Jn.8:46. Pedro, que le conoció intimamente, escribió de él : “El cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca” 1 P. 2:22.

Decidido a terminar su misión en Jerusalen, se dirigió hacia allá, enviando antes a setenta de sus seguidores a preparar las aldeas para su gira, que duraría unos seis meses. Jerusalén estaba como una meta principal, pero en el viaje trató de acostumbrar a sus discipulos a la idea de que le esperaban grandes sufrimientos “He aqui subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdortes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles…” Mr. 10:33. El Señor Jesucristo hizo en Betania una especie de centro de operaciones para sus viajes a Jerusalén y otros lugares cercanos, siendo recibido en casa de Lázaro, Marta y María.

Al desarrollar sus actividades en el centro religioso del país, los lideres de las diferentes sectas manifestaron una fuerte oposición hacia él, cada una por sus propias razones. Los saduceos, que afianzaban su poder alrededor del templo y sus actividades, se sintieron agredidos por la incluencia del Señor Jesucristo, viendo las multitudes queiban a escucharleen el sagrado recinto y conociendo de su actitud de búsqueda de limpieza moral en el mismo. A esos se unieron los herodianos, que veían en el Señor Jesucristo un peligro para la seguridad pública, temiendo que el entusiasmo de la gente condujera a conflictos o revueltas. Sentían que eso pudieran traducirse en un problema político que obligara a más opresión por parte de los romanos. Los fariseos, por su parte , que se sentían con el monopolio de la verdad y el conocimiento de la Torá, tuvieron que sufrir los abiertos ataques del Señor Jesucristo contra su hipocrecía y negativo legalismo. La negativa del Senor Jesucristo a sujetarse al excesivo ritualismo y prácticas religiosas no ordenadas por Dios pero consideradas como sagradas por la tradición de los judios, unió a varios de estos grupos en su odio contra Jesucristo.. Los mismos milagros del Señor eran considerados por los religiosos de su época, no como demostración de su mesianidad, sino como una obra de Satanás, diciendo “Este no echa los demonios sino por Beelzebú, principe de los demonios”. Mt. 12:24-26, Mr. 3:22, Lc. 11:15-19. Todos estos grupos, entonces, se coordinaban para ver si lograban atrapar al Señor Jesucristo en alguna falta que le hiciera pasible de una sanción. Cuando el Señor Jesucristo resucitó a Lázaro, el entusiasmo de la gente subió a tal punto que los fariseos exclamaron: “Mirad, el mundo se va tras él” Jn. 12:19.

Como se ha dicho, la gente estaba al principio maravillada por las obras y palabras portentosas del Señor Jesucristo. En una de las ocaciones en que multiplicó los panes, quisieron hacerle rey, lo cual jesús evitó Jn. 6:15. Cuando sanó a “ün endemoniado, ciego y mudo…” toda la gente estaba atónit, y decía: Será este aquel hijo de David ? Mt. 12:22-23. Estando en la “región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discipulos, diciendo : Quien dicen los hombres que es el hijo del Hombre ? Ellso dijeron: Unos, Juan el bautista; otros, Elias y otros: Jeremias, o alguno de los profetas.” Mt. 16:13-14. Este pensamiento sin embargo, no era universal, porque estando él en Jerusalen, hubo gran murmullo acerca de él entre la multitud, pues unos decian : Es bueno; pero otros decian: que engañaba al pueblo. Jn. 7:12. Cuando en cierto momentollega a Jerusalén, en lo que se conoce como ” la entrada Triunfal ” del Señor Jesucristo, la multitud que le seguia comenzo a clamar: Hosanna al Hijo de David ! Hosana en las alturas ! Mt. 21:9, Mr. 11:9, Jn. 12-13. Sin ambargo, poco después, los habitantes de Jerusalén pedían a Pilato que lo crucificara. Mt. 27:23, Mr. 15:14, Lc. 23:23, Jn. 19:15.

Ocupado el Señor Jesucristo en sanar la Ciudad Santa, fue constantemente molestado por los lideres religiosos que lo acosaban con preguntas supuestamente dificiles, tratando de ponerle alguna trampa. Quisieron enfrentarlo con las autoriades romanas al plantearle el asunto del tributo al César Lc. 20:21-25. inquirieron sobre el problema del divorcio Mr. 10:2-9, la resurección Mt. 22:29-32. y otros temas. El Señor Jesucristo, con sus respuestas sabias venció la astucia de aquellos adversarios e incluso les puso en ridiculo haciendoles preguntas que no supieron contestar Mt. 21:25; 22-42. Los lideres de las diferentes sectas judías, reunidos entonces en consejo, decidieron matar al Señor Jesucristo, para lo cual contaron con la colaboración de Judas Iscariote, uno de los discipulos de Cristo.

Entre los doce discipulos que el Señor Jesús escogió figuraba Judas Iscariote, Jesús, lleno del conocimiento del Espiritu Santo, “sabía desde el principio quienes eran los que no creían, y quién le habia de entregar” Jn. 6:64. Por eso dijo: No os he escogido yo a vosotroslos doce, y uno de vosotros es el diablo. Jn. 6:70. El Señor Jesucristo conocia a todos y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues el sabía lo que había en el hombre Jn. 2:24-25.  Judas era hombre de capacidad, al punto de que fue nombrado tesorero del grupo apostólico. Desafortunadamente, “era ladrón,  y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella” Jn. 12:3-6. Pero cuando vió que el Señor Jesucristo repetidas veces se negaba a a aceptar las claras posibilidades de ser un rey terrenal, especialmente después de su recibimiento triunfal en Jerusalén, se sintió desilucionado y quiso sacar alguna ganancia de su conocimiento de las entradas y salidas de Cristo. Para ello se brindó como delator a los sacerdotes judíos, que le ofrecieron dinero “y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle” Mt. 26:16.

El Señor Jesucristo celebró la Pascua en un aposento alto que un amigo (cuyo nombre no menciona) preparó para él y sus discipulos. Allí se despojó de sus vestiduras y tomando una toalla le lavó los pies. En medio de la cena, anunció que uno de ellos le había de entregar. Todos se preguntaban quién sería. Finalmente, hizo saber a Judas que él sabía lo que haría en su contra. El Señor Jesús, tomando pan y vino, pidió a sus discipulos que le recordaran haciendo uso de ellos “tomad, comed, esto es mi cuerpo…esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” Mt. 26:26-28; 1 Co. 11:24-25.

Despues de la cena salieron hacia el jardín de Getsemaní, un huerto que quedaba al lado del torrente de Cdrón, donde muchas veces Jesús se había reunido con sus discipulos. Jn. 18:12. Allí se hizo acompañar de Pedro, Juan y Jacobo, sus más cercanos discipulos, y les pidió que le acompañaran velando mientras él oraba. Pero estos se durmieron. El señor Jesús experimentó una gran agonía pensando en lo que le esperaba dentro de poco, por lo cual decía repetidas veces: “Padre mio, si no puede pasar de mi esta copa sin que yo beba, hagase tu voluntad ” Mt. 26:42. En esos momentos se apareció Judas Iscariote, que le identificó frente a una turba que le acompañaba dándole un beso. Así fue llevado preso. Mt. 26:47-57, Mr. 14:43-53, Lc. 22:47, Jn. 18:3-13.

Todos los discipulos salieron huyendo, pero el apóstol Pedro siguió la turba que se llevaba al Señor a la casa de Anás. Antes había dicho al Señor: “Mi vida pondré por tí” Jn. 13:37. Pero en aquel momento crítico, ante la declaración  de una muchacha que le reconoció en el patio del sumo sacerdote, Pedro “”negó… con juramento”, diciendo que no conocia a Jesús, que era interrogado en ese momento delante de sus ojos. Al oír que “cantó el gallo”, el apóstol salió fuera y “lloró amargamente” Mt. 26:75.

Tras ser interrogado y maltratado por los sacerdotes, se decidió llevarlo ante el procurador romano Poncio Pilato, pues querían su muerte y ésta sólo podía ser autorizada por él. Pilato le interrogó y no encontró motivo alguno para la condena que pedian. Viendo que Jesús era inocente y que por envídia le habían entregado los principales sacerdotes, quiso salvarlo de la muerte, ejerciendo su costumbre de conceder gracia a un condenado, pero el pueblo pidió que soltase a Barrabás. Incluso le envió a Herodes, que se burló de Cristo y lo devolvió a Pilato. Este lavó sus manos para expresar que no estaba de acuerdo con el dictamen de los sacerdotes, pero le puso en sus manos para que fuese crucificado, después de azotarle Mt.27:1-26, Mr.15:1-15, Lc. 23:1-25, Jn. 18:28-40.

De esta forma, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota, donde le crucificaron entre dos ladrones, poniendo sobre su cabeza un gran letrero  en hebreo, en griego y en latín, decia : JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS, Mt. 27:31-37, Mr. 15:20-26, Lc. 23:33-38, Jn. 19:17-20. El método dela cruxifición ( Cruz. Cruxifición) era el castigo máß abominable que aplicaban los romanos . Una persona podía pasar hasta ocho dias en el proceso , antes de morir. Si los que lo ejecutaban querían acelerar la muerte, le rompían las piernas. Antes de la crucifixión el condenado era azotado en público y luego se le obligaba a ir a unlugar fuera de la ciudad cargando su cruz. Así se hízo con el Señor Jesucrito. Mt. 27:32, Lc. 23:26, Jn. 19:17. Los que el Señor expresó en los momentos en que era crucificado se conoce como las siete palabras de la cruz, que son : 1- Padre perdonalos porque no saben lo que hacen. Lc. 23:34 ; 2-De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el pasaiso. Lc. 23:43; 3- Mujer, he ahi tu hijo. Despues dijo al discipulo: He ahi tu madre Jn. 19:26; 4- Eli, lama sabactani, esto es: Dios mio, Dios mio, Porque me has desamparado. Mt. 27:46; 5- Tengo sed Jn. 19:28 ; 6- Consumado es Jn. 19:30; y 7- Padre, en tus manos encomiendo mi espiritu. Lc. 23:46. y habiendo dicho esto, expiró Lc. 23:46. 

Un rico funcionadio judio llamado José de Arimatea, junto con Nicodemo, se encargaron de enterrar el cuerpo del Señro Jesucristo, apostando para ello un sepulcro que había mandado hacer José para si mismo. Aunque este hombre era un discipulo secreto, fue más fuerte en él el amor que el temor, y tras la muerte del Señor Jesucristo fue a Pilato y pidió su cuerpo. Pilato se lo concedió y José  compro una sabana, envolvió con ella al Señor Jesús y lo puso en su propio sepulcro que quedaba cerca del lugar de la crucifixión. Mt. 27:57-60, Mr. 15:43-46, Lc. 23:50-53, Jn. 19:38-42.

Al tercer dia, sin embargo, el Señor Jesus resucitó, y apareció a María magdalena, a otras mujeres y a dos discipulos que iban hacia Emaús Mt. 28:1-20, Mr. 16:1-20, Lc. 24:1-53, Jn. 20:19. También mostro a los discipulos que estaban reunidos estando las puertas cerradas… por miedo a los judios Jn. 20:19. Tomás que se había negado a crecer la noticia de la resurección, tuvo que rendirse ante la evidencia cuando el Señor Jesucristo mismo se presentó delante de él Jn. 20:24-28. Cuando estaba un grupo de discipulos pescando en el mar de Galilea, también se apareció a ellos, y les orientó para hacer una  milagrosa pesca. Con ellos comió y bebió Jn. 21:1-13. Habló con Pedro, para restaurarle y confirmarle en la fe Jn. 21:15-17. Despues apareció a más de quinientos hermanos a la vez, 1 Co. 15:6. Se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciendoseles durante cuatenta diasy hablandole del reino de Dios. Hch. 1:9, habiendo dicho a su seguidores: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discipulos a todas las naciones, bautizandolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espiritu Santo; enseñandoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los dias, hasta el fin del mundo. Mt. 28:18-20.

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